Al buen yantar en Valladolid

 

Nos metimos en el Restaurante mesón Zahara que estaba al lado de un hospital, con lo cual pensamos que estando al lado de un hospital no darían mal de comer ya que es una zona que  va mucha gente o bien al médico, o bien a visitar a pacientes.  Comida casera muy aceptable a un precio asequible.  Guisantes con jamón, revuelto de setas, pollo al ajillo, pescado del día con su guarnición y los postres, helado y flan casero.  Terminamos satisfechas, pero  sin tirar cohetes.

En ruta por Valladolid

 

Tierra sobria de buenas gentes, me agradó y sorprendió gratamente, no esperaba que fuera tan bonita y que escondiera tantos encantos y edificios tan espectaculares.  La visita fue de un solo día, pero aprovechado hasta el último minuto, callejeando por su vías y visitando sus magníficos monumentos.  Muy grata y agradable visita que siempre recomendaré a todo el mundo que me pregunte.