En ruta por Ávila 2

 

No te voy a hablar de su increíble historia, para eso lo puedes leer en internet, de lo que si te hablo es de magia, de sus murallas, de sus piedras y de sus rincones.  Si vas de visita por Ávila, piérdete por sus calles, mézclate con su gente y empápate de su historia.  Un día precioso sin una nube que amenazara la visita a esa bella ciudad.   Y a caminar.

A buen yantar en Avila

 

Como viene siendo costumbre  en mí, a la hora de la comida siempre busco un mesón por la zona, que den menús del día y que sea barato.  Antes me solía llevar un bocadillo con alguna fruta en la mochila y luego me tomaba un café en algún bar del sitio donde fuera, pero ahora me he hecho mucho más cómoda.  He dejado los bocadillos y he cogido la sana costumbre de comer en un establecimiento que tenga un módico precio.  Mi estómago me lo agradece y además por añadido no cargo peso en la mochila, o sea que todo son ventajas.

En ruta por Ávila

 

No hay nada como madrugar, pegarte una ducha desayunar bien y salir con la cámara en la mano, dispuesta a disparar sin miramientos a troche y moche a todos los rincones y a todo lo que se mueva.  Eso es lo que suelo hacer cuando voy de excursión a visitar un lugar nuevo.  Mi único equipaje es el móvil o una cámara de fotos, últimamente el móvil más que la cámara ya que ocupa mucho menos, es más cómodo y tiene una cámara que en comparación es mejor que de la máquina de fotos.  A disfrutar del día.