Visitando la Sagrada Familia III – Barcelona

La cripta de la Sagrada Família

Es uno de los pocos elementos construidos en vida de Antonio Gaudí y el propio arquitecto está enterrado en una de sus capillas, en la de la Virgen del Carmen. Junto con la Fachada del Nacimiento, otra de las partes realizadas directamente por Gaudí, forma parte desde 2005 del Patrimonio Mundial de Obras de Antonio Gaudí de la Unesco.

Se trata de una planta subterránea situada debajo del ábside. Está cubierta por una gran bóveda, y en el punto en que se unen los arcos de mayor tamaño destaca una imagen esculpida y policromada de la Anunciación de María. También posee un altar central con un retablo del escultor Josep Llimona y cuatro capillas dedicadas a la Virgen del Carmen (con la sepultura de Gaudí), a Jesucristo, a la Virgen de Montserrat y a Cristo crucificado (con la sepultura de Josep María Bocabella, que ideó la construcción del templo). El suelo de la cripta está rodeado por un mosaico romano con representaciones del trigo y la vid.

Visitando la Sagrada Familia II – Barcelona

Fachada de la Pasión.

La construcción de esta fachada comenzó casi 30 años después de la muerte de Gaudí.
En 1954 se colocó la primera piedra de esta fachada, aunque aún habrían de pasar tres años más para que realmente comenzaran a ejecutarse las obras, bajo la dirección del arquitecto Francesc de Paula Quintana, discípulo de Gaudí, y que había dedicado los años previos a restaurar la Cripta y las maquetas del templo, dañadas en la Guerra Civil.

Al igual que la portada de la Navidad, esta fachada está divida en tres pórticos, consagrados también a la Fe, la Caridad y la Esperanza, y rematada por cuatro torres que están dedicadas a los apóstoles Santiago el Menor, Bartolomé, Tomás y Felipe, que fueron completadas en 1976.

Está sostenida por seis grandes columnas inclinadas, que asemejan troncos de secuoya, sobre las que se emplaza un gran frontón de forma piramidal constituido por 18 columnas en forma de hueso y rematado por una gran cruz con una corona de espinas.

Todos los grupos escultóricos y las puertas de bronce, que cierran los pórticos, fueron ejecutados por Josep María Subirachs, que realizó su obra entre 1987 y 2009. Su estilo, a medio camino entre la figuración y la abstracción se caracteriza por un fuerte expresionismo, que contrapone los espacios cóncavos con los convexos, creando así figuras de formas muy geométricas , como se aprecia en el San Jorge del interior del templo. El trabajo de sus esculturas ha levantado cierta polémica, pues rompe totalmente con el realismo que impera en las figuras de la portada del Nacimiento. Sin embargo, antes de aceptar el encargo Subirachs solicitó poder ejecutar su obra con total libertad, como el propio Gaudí dejó claro que habría de ser, pues siempre defendió que las siguientes generaciones deberían trabajar de acuerdo a los gustos estéticos del momento.


Las escenas de la doble puerta central reproducen fragmentos del Nuevo Testamento, donde se narran los últimos días de Jesús según el evangelio de Mateo en la puerta de la izquierda y del de Juan en la de la derecha. Ambas están separadas por un parteluz con las letras griegas alfa y omega, como símbolo del principio y el fin. Hay otras dos puertas a los laterales que flanquean a la central. La de la izquierda, es llamada de Getsemaní, pues su temática está dedicada a la oración de Jesús en el huerto de los olivos.
Frente a la puerta central se sitúa la columna de la flagelación, realizada en mármol.

Visitando la Sagrada Familia I – Barcelona


La Fachada del Nacimiento

Contempla este magnífico canto a la vida y la creación, donde se narran los principales acontecimientos de la infancia de Jesús.

Esta gran fachada es un catecismo para los fieles, y por ello lo dedicó a la faceta más humana y familiar de Cristo; debía ser un libro que narrase los principales acontecimientos en la infancia de Jesús y de sus padres.


Ese gran árbol en cerámica verde que resalta sobre toda la fachada es el Árbol de la Vida, un ciprés de verdes hojas que representa la eternidad, y que no es sino el legado de la vida y el triunfo de Jesús y por eso está plagado de palomas, el pelícano a los pies del árbol, primitivo símbolo cristiano que alude a la Eucaristía.

Si el portal central está dedicado al niño Jesús los laterales, como es lógico, lo están a San José y a la Virgen María, pues Gaudí quiso recordar en todo momento la advocación del templo a la Familia de Cristo.

Todos y cada uno de los rostros aquí esculpidos se corresponden con gentes del barrio y obreros de la construcción, que pacientemente posaban para lograr el mayor realismo posible. También los animales y las plantas existieron de verdad, la mayoría procedentes de las inmediaciones.

Puertas de la Fachada del Nacimiento

Cada puerta es diferente y están llenas de hiedra, de hojas y flores de calabaza y flores de lirio. También hay diferentes insectos como escarabajos, chinches, avispas, moscas, saltamontes, mariposas, ciempiés, grillos, abejas, mariquitas, orugas, arañas, hormigas y libélulas. El color dominante es el verde, que se ha conseguido a partir del proceso de corrosión del bronce.

Visitando Bilbao I

Bilbao es una ciudad maravillosa, nada más poner los pies en sus calles ya sabes que no es una ciudad cualquiera tiene sex-appeal. He visitado varias veces esta ciudad y cada una de las veces siempre he descubierto algo nuevo, nunca te dejará indiferente ya que es una ciudad acogedora y bonita. El Ayuntamiento de Bilbao ocupa el solar del antiguo convento de San Agustín, destruido durante la Primera Guerra Carlista.
Realizado en estilo Segundo Imperio francés, el edificio destaca por las líneas rotundas, elegantes y marcadamente horizontales de su exterior. 

Si tienes poco tiempo y solo vas a estar un día te recomiendo que empieces por el Casco Viejo. Teatro Arriaga, cuya fachada nos habla de una época de riqueza sin par en Bizkaia. Una fachada que recuerda a la Ópera de París y un interior que deslumbra por su belleza son el inicio de este día en “el botxo”.

Iglesia de San Antón.  El trazado de la iglesia de San Antón (también denominada San Antonio Abad) forma parte del escudo de la Villa de Bilbao junto con el puente del mismo nombre que cruza la ría La iglesia se construyó sobre las ruinas del antiguo Alcázar de la ciudad, a finales del siglo XIV, en estilo gótico.

La ría de Nervión.Resulta muy recomendable completar la visita con uno de los recorridos en barco a lo largo de la ría. Iniciamos el recorrido en el Casco Viejo de Bilbao, reconvertido en espacio peatonal, comercial y de ocio. Conserva los rincones y edificios más antiguos de la ciudad.

En ruta por Tarraco II

Empecemos el paseo por la Tarraco romana

El Anfiteatro de Tarragona fue construido a finales del siglo II d.C. a orillas del mar Mediterráneo, en la parte baja de la ciudad, cerca de la Vía Augusta. Con el fin de facilitar el acceso del público, como de los animales que eran desembarcados con más facilidad. Tenía un aforo de unas 14.000 personas, arquitectura en elipse y unas medidas de 130 x 102 metros en forma elíptica. Como otros muchos anfiteatros y teatros romanos se construyo en este punto aprovechado el desnivel natural para facilitar la construcción de la cávea. En algunas ocasiones se desplegaba una enorme carpa con el fin de facilitar sombra al público asistente.

El Foro Provincial de Tarraco era un conjunto monumental inmenso, constituido por dos grandes plazas porticadas que albergaban los principales edificios administrativos, religiosos y culturales de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis, en la actual España.

Plaza del Foro
En concreto, un gran bloque de piedra restos de dichos antiguos pórticos de la época romana tiene todo el protagonismo en la plaza del Foro del casco antiguo. Rodeada de terrazas de bares y restaurante, se trata de una de las plazas más animadas de esta zona histórica de la Tarragona romana.